Un ejemplo claro es su
forma de vestir, se compran unos lindos zapatos, accesorios, vestido “re divino”
(perdón si los ofendí con esa palabra) y muchísimas cosas más ¿A nosotros nos importa
que el vestido sea rojo, azul, negro, morado? No, ¿Nos importan los putos zapatos
con el detallito de un rozón al costado que de paso combina con la nueva
cartera? No, creo que la pregunta correcta seria ¿Nos damos cuenta, si quiera, de lo que traen
puesto?, la respuesta sigue siendo NO y ellas también
lo saben (salvo traigan un polo de nuestro equipo de fútbol favorito o de una
banda que nos guste), ¿y entonces si no
se visten para nosotros… para quien lo hacen?
Las mujeres se visten para otras mujeres, para calmar
la lengua viperina de las otras mujeres a las cuales ella se expondrá, para
calmar esa sed de destruirla en 1 minuto lo que le costó a ella todo un día de
compras, la mitad del adelanto del sueldo, toda la tarde en el salón de belleza.
Si esta regia la maldita, combino y compro las cosas bien habrá que hablar de su
forma de caminar, del novio que tiene al lado o tal vez del motivo porque no lo tiene,
créanme siempre existirá un tema para hablar de otra. ¿Y porque lo hacen? No lo sé con seguridad
pero algo me dice que todas las mujeres tienen una tendencia comunista: “O todas
tenemos todo por igual y lindo o nadie lo tiene”, y digo esto porque cuando una
mujer es realmente feliz deja de joder, en serio que lo hace, se preocupa por
su felicidad y deja de mirar a las demás, vuelve a fijarse en las demás para
ver sus objetivos en la vida.
No solo compiten por estabilidad emocional, cuando
tienen su época “Libertina”, por decirlo de la mejor manera, también compiten. “Si
tú eres una bitch yo también lo soy y si no puedo llegar a serlo como tú o
mejor te llamo perra delante de todo el mundo y te hago mala fama porque ser una bitch está mal.” Y no es raro
escuchar a una mujer, sumergida en estas épocas, decir: “ay dejenme hacer con mi
vida lo que quiero, si estoy con 1, 2 o 3 es mi problema” , cuando una mujer no
tiene nada que hacer, me refiero a un novio, pretendiente, mucho tiempo libre, son muy observadoras y sus miradas caerán sobre su competencia y por eso mismo serán las primeras en señalar a sus 'amigas', “ay mira lo que hace con su vida”, todo da vueltas en su vida y lo peor de todo
es que gira en torno a otras mujeres. ¿Alguna vez escuchaste hablar a un hombre (no gay ni afeminado) decir "Que horror mira a Pepe como se levanta a diferentes chicas todos los fines de semana"?, la frase que más se escucharía, tal vez, seria "Pepe es un campeón", sin duda alguna. Pepe es un puto, Sí, ¿Y? Es su problema.
No es raro esto de las épocas de enamoramiento, bueno
es entendible cae un amigo, te da más tiempo para ti caes tú y así caen todos
los demás, se podría decir que es hasta lógico, pero la época de matrimonio es
la cosa más ilógica que he podido ver, ósea si la estúpida de la amiga de tu enamorada
se casa, ¿Por qué tu tendrías que hacerlo también? ¿O es que acaso ahora el
matrimonio podría ser una tendencia cual moda? Es simplemente que ya llego la
hora, según ellas, ya no están tan jóvenes, Angela ya se caso, Fiorella esta apunto de hacerlo, ¿Y por qué yo no? Si, ellas ya se casan yo también total siempre hemos hecho todas juntas. Y eso que ir al baño siempre juntas no cuenta eh!.
Desde que son niñas hasta su vejez su competencia se basa en
crayolas, plumones, lapiceros, stickers en sus cuadernos, diarios, chicos,
novios, matrimonios, casas, divorcios…
Me parece bien que compitan las mujeres
pero en el medio de sus competencias estamos nosotros, los hombres, debe ser
complicado tener a una novia muy buena, quererla mucho y que se encuentre en
una competencia de matrimonio con sus amigas, es muy probable que tengamos que dar un paso al costado para evitar que su competencia nos incluya.
Pero tampoco les gustaría que estemos vestidas como hombres no? jajajaja
ResponderEliminarbuen blog! te leeré seguido
http://masaguaparamiflorero.blogspot.com/