Aún recuerdo el día que
estábamos en el pub me tomo fuerte del brazo, mirando hacia otro lado, y me
dijo:
- La amo!
Sandra era su nombre,
una chica que tranquilamente podía llegar a los 10 puntos, linda por donde la
mires, sonrisa angelical en fin todo lo que Alejo podía buscar en una mujer.
- Acércate salúdala,
invítale un trago, conócela. Le dije.
- No pasa nada. Respondió
y se voltio.
“No pasa nada” pero sin
embargo toda la noche se la paso mirando a esta extraña que lo había cautivado,
tal vez los 3 acompañantes que tenía detrás de ella toda la noche, como perros
falderos, le hiso pensar que jamás se podría fijar en él.
Que hombre no ha
exclamado, con asombro y hasta un poco de enojo, “¿Qué hace ELLA, con esa
cagada?”, ves a una mujer espectacular 8 - 10 puntos con un moco de hombre,
“¿Pero que le habrá visto?” todos nos preguntamos, después de haberle visto todos
los defectos al chato, feo, cojo, pata de palo, ojo de vidrio, pedazo de hombre
lo comparamos con nosotros y decimos felices “Si el la hecho con ella, conmigo
se casa” y es que en situaciones como esta toma sentido la frase “El amor es
ciego” seguido de un suspiro largo (que cojudes).
Todos los hombres
tenemos una traba con los estereotipos puestos por las películas y la
televisión en donde el que se lleva a la más bonita es el rubio, alto, ojos
verdes y con pocas vocales en su apellido. Un lugar en el que los que no somos
rubios, ni tan lindos ni tan feos no la hacen con las bonitas y es cierto, pero
esto es la vida real, el mundo donde vivimos, donde nadie es perfecto ni
valiente ni monta a caballo sin camisa con un cuerpo espectacular y menos aún
tenemos esos ridículos nombres de telenovela mexicana "Jose Armado Grabiel
de las Lomas Rico Sensible Noble y la puta madre que lo remil pario"
(gracias a Dios). La verdad es que, en el mundo real, no la hacemos con las
bonitas porque el “No pasa nada” nos gana. Es normal tener miedo al ir hablar
con una chica y más si esta nos gusta mucho, es el miedo al rechazo, nadie
quiere ser rechazado.
El ser simpático, un 8
– 10 puntos para las mujeres, solo eleva nuestras posibilidades ante la
conquista de una mujer, pero no asegura nada, nuestra personalidad es lo que va
a decidir todo. El moco de hombre que se levantó a la 10 puntos sabia sus
debilidades, él sabía que es feo pero exploto sus ventajas, sabe que es
gracioso y la puede hacer reír, sabe que no tiene que ser espeso ni debe jugar
al chicle en el zapato de ella, que ser un perro faldero no es una opción, el
moco de hombre sabe muchas cosas más y las hace, esa es la diferencia entre el
moco, tú, yo y Alejo, el si las hace.
Todos los hombres
debemos saber desde ya que podemos conquistar a cualquier mujer que nosotros
nos propongamos, solo necesitamos saber cuáles son nuestras ventajas y
desventajas.
Ok, no soy muy simpático
pero tal vez empezar ir al gym para tener un mejor cuerpo ayuda bastante, las
mujeres son muy observadoras, una persona que se dedica a si mismo cuidando su
cuerpo asistiendo al gym les dice mucho a ellas.
Ok, no soy muy bueno
hablando y dicen que aburro hasta mi vieja cuando hablo, hablemos menos
escuchemos más entonces a las mujeres les cautiva alguien que se interese por
sus cosas, alguien que esté dispuesto a escucharla sin mirarle el escote.
Ok, no se bailar,
parece que tengo polio cuando bailo, no nos esforcemos entonces mucho relajémonos,
el bailar mal muchas veces es gracioso y hasta tierno para ellas, tampoco
exageremos no caigamos en la ridiculez y actuación.
Una vez que hemos
analizado nuestras ventajas y desventajas, estamos listos para confiar en
nosotros y nuestra autoestima crece, no existe nada que pueda hacernos sentir
mal, incluso el rechazo, si tenemos la autoestima alta. Las mujeres no son
tontas, ya lo dije en otras publicaciones, las mujeres son más inteligentes que
nosotros y si no les gustamos o tienen algo mejor en mente créeme que nos lo
harán saber bien rápido.
Muchos ahora se
preguntaran, ¿Pero cómo hago para que se fije en mi una chica que tiene 100
perros detrás de ella siempre? Lo que te diferencia a ti de esos 100 perritos
falderos es que ahora tu sabes que puedes ser diferente a ellos, que tu actitud
va a marcar la diferencia, si ella está acostumbrada a recibir mucha atención,
por obvias razones, hazle saber que estas interesado en ella que te gusta pero
trátala como si fuera una 2 o 3 puntos, ojo que no hablo ser arrogante y mucho
menos pesado, hablo de ser diferente explotando nuestras ventajas, siendo
amables, atentos, graciosos, dándole su espacio, siendo nosotros mismos eso ya
nos hace ganadores. Levantemos nuestra autoestima y a romper corazones!.
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