domingo, 29 de abril de 2012

No soy Brat Pitt pero quiero tu corazón

Alexander, o Alejo como todos lo llamamos, siempre fue una persona tranquila, inteligente, tímida, con una posición económica regular, según las mujeres era un 5 puntos, ni feo ni guapo normal, uno más, nunca fue de tener muchas relaciones y es que siempre fue muy exigente con las chicas que le gustaban.

Aún recuerdo el día que estábamos en el pub me tomo fuerte del brazo, mirando hacia otro lado, y me dijo:

- La amo!

Sandra era su nombre, una chica que tranquilamente podía llegar a los 10 puntos, linda por donde la mires, sonrisa angelical en fin todo lo que Alejo podía buscar en una mujer.

- Acércate salúdala, invítale un trago, conócela. Le dije.
- No pasa nada. Respondió y se voltio.

“No pasa nada” pero sin embargo toda la noche se la paso mirando a esta extraña que lo había cautivado, tal vez los 3 acompañantes que tenía detrás de ella toda la noche, como perros falderos, le hiso pensar que jamás se podría fijar en él.

Que hombre no ha exclamado, con asombro y hasta un poco de enojo, “¿Qué hace ELLA, con esa cagada?”, ves a una mujer espectacular 8 - 10 puntos con un moco de hombre, “¿Pero que le habrá visto?” todos nos preguntamos, después de haberle visto todos los defectos al chato, feo, cojo, pata de palo, ojo de vidrio, pedazo de hombre lo comparamos con nosotros y decimos felices “Si el la hecho con ella, conmigo se casa” y es que en situaciones como esta toma sentido la frase “El amor es ciego” seguido de un suspiro largo (que cojudes).

Todos los hombres tenemos una traba con los estereotipos puestos por las películas y la televisión en donde el que se lleva a la más bonita es el rubio, alto, ojos verdes y con pocas vocales en su apellido. Un lugar en el que los que no somos rubios, ni tan lindos ni tan feos no la hacen con las bonitas y es cierto, pero esto es la vida real, el mundo donde vivimos, donde nadie es perfecto ni valiente ni monta a caballo sin camisa con un cuerpo espectacular y menos aún tenemos esos ridículos nombres de telenovela mexicana "Jose Armado Grabiel de las Lomas Rico Sensible Noble y la puta madre que lo remil pario" (gracias a Dios). La verdad es que, en el mundo real, no la hacemos con las bonitas porque el “No pasa nada” nos gana. Es normal tener miedo al ir hablar con una chica y más si esta nos gusta mucho, es el miedo al rechazo, nadie quiere ser rechazado.

El ser simpático, un 8 – 10 puntos para las mujeres, solo eleva nuestras posibilidades ante la conquista de una mujer, pero no asegura nada, nuestra personalidad es lo que va a decidir todo. El moco de hombre que se levantó a la 10 puntos sabia sus debilidades, él sabía que es feo pero exploto sus ventajas, sabe que es gracioso y la puede hacer reír, sabe que no tiene que ser espeso ni debe jugar al chicle en el zapato de ella, que ser un perro faldero no es una opción, el moco de hombre sabe muchas cosas más y las hace, esa es la diferencia entre el moco, tú, yo y Alejo, el si las hace.

Todos los hombres debemos saber desde ya que podemos conquistar a cualquier mujer que nosotros nos propongamos, solo necesitamos saber cuáles son nuestras ventajas y desventajas.
Ok, no soy muy simpático pero tal vez empezar ir al gym para tener un mejor cuerpo ayuda bastante, las mujeres son muy observadoras, una persona que se dedica a si mismo cuidando su cuerpo asistiendo al gym les dice mucho a ellas. 
Ok, no soy muy bueno hablando y dicen que aburro hasta mi vieja cuando hablo, hablemos menos escuchemos más entonces a las mujeres les cautiva alguien que se interese por sus cosas, alguien que esté dispuesto a escucharla sin mirarle el escote.
Ok, no se bailar, parece que tengo polio cuando bailo, no nos esforcemos entonces mucho relajémonos, el bailar mal muchas veces es gracioso y hasta tierno para ellas, tampoco exageremos no caigamos en la ridiculez y actuación.
Una vez que hemos analizado nuestras ventajas y desventajas, estamos listos para confiar en nosotros y nuestra autoestima crece, no existe nada que pueda hacernos sentir mal, incluso el rechazo, si tenemos la autoestima alta. Las mujeres no son tontas, ya lo dije en otras publicaciones, las mujeres son más inteligentes que nosotros y si no les gustamos o tienen algo mejor en mente créeme que nos lo harán saber bien rápido.

Muchos ahora se preguntaran, ¿Pero cómo hago para que se fije en mi una chica que tiene 100 perros detrás de ella siempre? Lo que te diferencia a ti de esos 100 perritos falderos es que ahora tu sabes que puedes ser diferente a ellos, que tu actitud va a marcar la diferencia, si ella está acostumbrada a recibir mucha atención, por obvias razones, hazle saber que estas interesado en ella que te gusta pero trátala como si fuera una 2 o 3 puntos, ojo que no hablo ser arrogante y mucho menos pesado, hablo de ser diferente explotando nuestras ventajas, siendo amables, atentos, graciosos, dándole su espacio, siendo nosotros mismos eso ya nos hace ganadores. Levantemos nuestra autoestima y a romper corazones!.

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